8 de mayo de 2007

Prosa para un recuerdo

La noche solo observaba y yo caminaba, acariciando cada escalón, anhelando tener un destino. Tu recuerdo me miraba, desde los cuadros, y tus ojos se fundían con cada estrella... Yo, corría. Vos, solemne, como siempre, como nunca.
Tu fragancia poco me importaba ya, si sólo tu recuerdo atesoraba ahora en mi alma. En cada escalón seguías llorando, en cada escalón seguías mintiendo. Perdida en los límites de tu cordura, perdida en algún horizonte distante. Yo solo te recordaba, y caminaba, como dormido, como soñando.

Sabías que me iba, pero tu orgullo te ataba a tu espejo divino, a tu espejo lejano.